Учебное пособие по аналитическому чтению на испанском языке. Бессарабова Г.А. - 18 стр.

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del personaje. Termina con un condicional, habría, para indicar
una posibilidad o hipó tesis.
En la parte dialogada los tiempos se organizan en torno al ahora
de los personajes, marcado por el presente actual ya ven ustedes. Otras
formas de presente: habla, da, va, se puede hacer, digo tienen valor
habitual, mientras que en es la verdad y es verdad aparece el presente
general. Termina con un pretérito perfecto, he ganado, para señalar
una acció n terminada pero cercana y proyectada sobre el presente,
puesto que da origen a la conversación.
En cuanto a los adverbios, es destacable la abundancia de los de
cantidad: Poco menos, poco y mal, menos en varias ocasiones -, en
consonancia con los determinantes.
3. La sintaxis.
También aquí se dan diferencias muy marcadas entre narració n y
diá logo, quizá más que en cualquier otro aspecto. En la parte narrada,
la estructuració n sintá ctica es normativa y responde a un órden lógico
y coherente. Las formas de relación son muy sencillas y se basan en la
frase breve y en la coordinación. Esta forma tan simple es elegida por
el autor para presentar unos hechos cotidianos.
En la parte que corresponde al diá logo, la sintaxis es típicamente
coloquial, rota en la forma pero con un poderoso elemento auxiliar,
cual es la entonación. La expresividad de los hablantes se manifiesta
en las interjecciones: ¡ Psche!, Hombre, ¡ en fin!, y otras frases
exclamativas.
Hay ejemplos de sintaxis nominal, con supresión del verbo: para
casa todo, menos una bofetada; poco menos.
Abunda el hipérbaton, órden subjetivo en la construcción: Menos
da una piedra; con ocho duros poco se puede hacer.
Se eliminan los enlaces, con lo que la expresión parece
entrecortada: ¡ en fin!, lo que yo digo, para casa todo, menos una
bofetada.
CONCLUSION. LA UNIDAD TEXTUAL.
Todo lo visto nos permite constatar la adecuación entre los diversos
aspectos que integran el texto: el contenido semá ntico, la situació n, los
personajes, los tipos de escrito y la forma lingűística.
En efecto, el narrador alude a un enfrentamiento entre dos personajes, uno
pobre y otro acomodado, mediante la reiteració n de un sintagma nominal,
ocho duros. La abundancia de cuantitativos, determinantes y adverbios,
insiste indirectamente en el tema de la pobreza.
El uso de los tiempos verbales establece la diferencia entre la situació n de
actualidad de los personajes y la ordenación de los hechos que efectúa el
narrador. De igual modo, la sintaxis lógica empleada por éste se aparta
considerablemente de la sintaxis afectiva, propia del estilo directo de los
hablantes.
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         del personaje. Termina con un condicional, habría, para indicar
         una posibilidad o hipótesis.
                En la parte dialogada los tiempos se organizan en torno al ahora
         de los personajes, marcado por el presente actual ya ven ustedes. Otras
         formas de presente: habla, da, va, se puede hacer, digo tienen valor
         habitual, mientras que en es la verdad y es verdad aparece el presente
         general. Termina con un pretérito perfecto, he ganado, para señalar
         una acción terminada pero cercana y proyectada sobre el presente,
         puesto que da origen a la conversación.
             En cuanto a los adverbios, es destacable la abundancia de los de
         cantidad: Poco menos, poco y mal, menos – en varias ocasiones -, en
         consonancia con los determinantes.
      3. La sintaxis.
              También aquí se dan diferencias muy marcadas entre narración y
         diálogo, quizá más que en cualquier otro aspecto. En la parte narrada,
         la estructuración sintáctica es normativa y responde a un órden lógico
         y coherente. Las formas de relación son muy sencillas y se basan en la
         frase breve y en la coordinación. Esta forma tan simple es elegida por
         el autor para presentar unos hechos cotidianos.
             En la parte que corresponde al diálogo, la sintaxis es típicamente
         coloquial, rota en la forma pero con un poderoso elemento auxiliar,
         cual es la entonación. La expresividad de los hablantes se manifiesta
         en las interjecciones: ¡Psche!, Hombre, ¡en fin!, y otras frases
         exclamativas.
               Hay ejemplos de sintaxis nominal, con supresión del verbo: para
         casa todo, menos una bofetada; poco menos.
                Abunda el hipérbaton, órden subjetivo en la construcción: Menos
         da una piedra; con ocho duros poco se puede hacer.
                Se eliminan los enlaces, con lo que la expresión parece
         entrecortada: ¡en fin!, lo que yo digo, para casa todo, menos una
         bofetada.

CONCLUSION. LA UNIDAD TEXTUAL.
       Todo lo visto nos permite constatar la adecuación entre los diversos
aspectos que integran el texto: el contenido semántico, la situación, los
personajes, los tipos de escrito y la forma lingűística.
       En efecto, el narrador alude a un enfrentamiento entre dos personajes, uno
pobre y otro acomodado, mediante la reiteración de un sintagma nominal,
ocho duros. La abundancia de cuantitativos, determinantes y              adverbios,
insiste indirectamente en el tema de la pobreza.
       El uso de los tiempos verbales establece la diferencia entre la situación de
actualidad de los personajes y la ordenación de los hechos que efectúa el
narrador. De igual modo, la sintaxis lógica empleada por éste se aparta
considerablemente de la sintaxis afectiva, propia del estilo directo de los
hablantes.